Una revisión de fabrica de challas

127 La pobreza de un espacio sobrevino por razones obvias y El Labrador hizo influencia de ello. Melipilla merece, con creces, un lado conocido hermoso y bien dispuesto donde hubieran salas de exposiciones, de conferencia, de séptimo arte mayor y, por supuesto una gran sala de espectáculos para varios cientos de personas a la ocasión. Esto no es utópico sino una sinceridad que con esfuerzo e inteligencia podemos alcanzar 278, publicaba en un editorial titulado Un teatro para Melipilla, en medio de la incomodidad de una itinerancia de actividades artísticas en lugares no adecuados para ellas. El llamado del periódico no tuvo ninguna recibo por parte de autoridades o empresarios. Lo que sí reconocía la ciudad es que necesitaba un espacio para la Civilización, como le llamaban a la demanda por un zona donde acoger distintos talleres de disciplinas artísticas, exhibición de exposiciones y conciertos. Intentando aunar esfuerzos y dotar de una orgánica institucional al quehacer cultural, el municipio creó un Centro Cultural Municipal a fines de Alojado en el municipio, pasó en pocos meses a acatar de la Corporación Municipal de Melipilla para la Educación y la Sanidad, marcado de tener una gobierno discreta cuando funcionaba como parte de la Municipalidad 279. Este centro cultural, dirigido por Roberto Mesa 280 y que funcionaba sin presupuesto, pasó a tolerar el nombre de José Leyán Zumelzu, padre de un conocido comerciante de origen árabe, que facilitó para su funcionamiento La Casona de calle Vargas N 449, una antigua vivienda de grandes dimensiones. 278 El Labrador, 8 de febrero de El Labrador, 29 de marzo de De acuerdo a la narración de Mesa, llegó a ese cargo por proposición de la Gobierno Provincial de aquel entonces.

288 y ss. orilla que como funciones exclusivas. Y es que el Serrano era un espacio conspicuo para el Sección y no se podía guatar Campeóní como Vencedorí. Quien quisiera ocuparlo, lo haría tras un reconvención previo. Tan Existente era este hecho, que el Conjunto Primoroso José Manuel Balmaceda hizo su apertura en el Teatro Municipal del pueblo de El Monte en febrero de 1936 y recién un mes posteriormente presentó su show de variedades con sainetes de Pedro Malbrán en el Teatro Serrano. Tanto el Conjunto Hermoso José Manuel Balmaceda como el Centro Artístico Melipilla tuvieron corta vida. No obstante, ambos grupos fueron el embrión de vocaciones teatrales que se asentarían con nuevos grupos en los abriles posteriores y que platicarían asimismo de la presencia de lo local en las tablas del Serrano. No Cuadro tratable tampoco enterarse a qué atenerse en dicho espacio, cómo conservarse ahí o qué se podía presentar. Lo claro es que habiendo cejado en su afición empresarial, los De la Presa dejaron en manos de la empresa de Enzo Riderelli los destinos del chiche Circunscrito. El italiano, con una experiencia en la materia desde la plazo del 10, irrumpió con todo para cautivar, encantar y hacer del teatro un rutina. El nuevo y primer concesionario entró con sus jueves sociales, en que por el precio de un boleto Cuadro posible robar fotografíCampeón de las grandes estrellas del firmamento cinéfilo. Convertido en el punto de reunión de las conocidas familias de esta plaza 151, en octubre de 1934 Riderelli puso en escena a Alberto Mery, parodista y gran cómico, contiguo con el filme Raíz, que hará derramar lágrimas de emoción 152. Este mismo mes se anunció con gran lisonja una reunión de 151 El Labrador, 4 de octubre de El Labrador, 11 de octubre de

43 Unidos daban aquellos teatros que pasaban de tener un conocido ruidoso, intranquilo, gritón y ausencia de refinado, a un espacio de abolengo, confort, fasto y brillo, que Cuadro lo que las élites melipillanas rogaban tener por teatro. Pero el Colón no lo acertaría ni siquiera con la idea de su administrador al instaurar los jueves alemanes, iniciativa que tuvo muy poco tiro. Al fin de su quinquenio el Colón rondaba el ocaso como un galpón remodelado con error de brío y una concurrencia poco señorial. Los periódicos se quejaban de las personas que en la Salón gritaban piropos cuando en pantalla aparecía una chica bella o lanzaban alaridos en los encuentros boxeriles. Estas actitudes con los primaveras se variarían en sellos identitarios de los teatros en Melipilla, pero imparcialmente eran rechazadas por quienes tenían la idea de que un teatro no se emparentaba con esa conducta, menos aún con hechos habituales como el de algunos palomillas que en las noches de función se dedican a disparar cuescos a los asistentes de platea 125. La prensa, sin ningún eufemismo, responsabilizaba de estos actos a aquellos que ocupaban la parte más incorporación, citación paraíso, o en galimatías coloquial galería. No sólo eso, pedía incluso que fueran reprimidos enérgicamente. El peluseo 126 de los asistentes era un tema de preocupación para las autoridades, pero más que su comportamiento, lo que inquietaba Bancal el simple hecho de que cualquier persona pudiera asistir a cualquier proyección. Para normar qué se podía ver y qué no, el gobierno de Arturo Alessandri creó el Con- sejo de Censura Cinematográfica, cuya representación Cuadro ver todos los filmes y dirimir si la película revisada por él es apta para los menores de quince primaveras o si lo es sólo para personas adultas, dejando constancia de ello en cada sello aprobatorio 127.

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Triunfadorí lo consigna el informe El Comercio en octubre de Los díVencedor previos al aniversario de la ciudad y en la antesala de una nueva publicación de la Fiesta de la Primavera, ya existía una comisión constituida por comerciantes y autoridades, quienes realizaban constantes actividades sociales, algunas con ánimo celebratorio de santos, cumpleaños, despedidas, bienvenidas o afanes de beneficencia, y siempre con momentos artísticos durante esas veladas. La sociedad de Melipilla está sacudiendo el sopor en que tanto tiempo estuvo sumida y puede decirse que ha empezado para ella una nueva era, una etapa más animada, más agradable y aún más social. Las fiestas patrias, la velada del centro inmaduro, el concierto organizado por la señorita Guillermina Zúñiga y la tertulia ofrecida por el señor Sentenciador Docto han infiltrado nuestra sociedad la simpatía por estas reuniones francas, amistosas, que establecen entre las familias esa mutua confianza que tan agradable las hace 75. Es que había muchas causas de atención por esos díGanador previos al centenario de Pimiento. El constante suministro de remesas para el hospital, la banda de músicos a quienes había que costear sus retretas de valses, polkas, marchas, y fantasíTriunfador de ópera el futuro monumento a Ignacio Serrano, las escuelas públicas y la Iglesia. Todas eran consideradas loables causas y obtener dinero Bancal un imperativo, aunque había un problema. 74 Vicuña Mackenna citado en op. cit. Ruiz-Tagle, p El Comercio, 1 de octubre de

5 Waca Waca Waca Waca, vocablo que en Quechua significa toro toro. Danza originaria del Altiplano (Perú - Bolivia), es una graciosa y bella parodia de la Fiesta Brava, en la que los toros, toreros y cholitas elegantemente ataviadas danzan en medio del ruedo, demostrando la firmeza y valentía. Se inspira en la época de la colonia en las corridas de toros, aunque parece tener su origen en origen en la danza de los Ttinti wacas, donde los bueyes o wacas eran utilizados para el trabajo agrínalgas o Ttinti. Posteriormente la actividad agríposaderas de los bueyes fue siendo sustituida por la de la corrida de toros, de ahí la explicación de la presencia de las lecheras en la danza. Resume en su coreografía la benéfica entrada del hato bovino a los Andes, acontecimiento importantísimo para la producción agrículo que inició a varias familias Aymaras y mestizas en la cría de reces y la comercialización de su nata, carne y cuero. De inmediato la res y el toro pasaron a formar parte de los rituales Aymaras. Y en algún momento entre la Colonia y la República, los varones se pusieron monteras de cuero, en forma de toro o choto, mientras las lecheras y carniceras vestían sus mejores polleras para hurtar al son de una música casi marcial.

134 Tomando en cuenta esta clasificación, se puede sostener que este tomo está situado en el nivel microhistórico. En objetivo, se buscaron identificar las razones del declive y desaparición de los teatros en Melipilla, a través del influjo de los amplios procesos de cambio social y las formas particulares en que los melipillanos, durante el siglo XX, hicieron frente o se adecuaron a dichos cambios sociales. La deducción causal del nivel microhistórico, en el cual un proceso amplio condiciona el devenir de una comunidad particular, es especialmente evidente para el caso melipillano con la aparición del primer teatro del siglo XX. En propósito, el surgimiento del challas plumavit primer teatro melipillano estuvo más admisiblemente ligado al proceso internacional que significó el cinematógrafo, no obstante fuera como crecimiento tecnológico con la masificación del biógrafo y como desarrollo de una nueva forma de representación artística, es afirmar, lo que hogaño se denomina comúnmente como séptimo arte. Pues perfectamente, se puede afirmar que el influjo del cinematógrafo que aún era incipiente tuvo incluso mayor efecto para la formación del primer teatro que el de la zarzuela, apartado dominante sin embargo en el último cuarto del siglo XIX chileno. Triunfadorí fue descrito en el capítulo 1, en que los empresarios Francisco Lueje y Ramón Roza, dueños del Biógrafo Royal, al ampliar sus instalaciones de calle Valdés, dieron origen al Teatro Apolo. Por otra parte, este teatro generado gracias a la novedad que representaba el séptimo arte, tuvo un predecesor durante el siglo XX, a conocer: el Biógrafo Transiberiano, que estando sólo de paso por Melipilla, proyectó filmes durante el año 1907 en la Plaza de Armas de la ciudad. La preponderancia del cinema, asociado a los teatros, fue central para el caso melipillano a lo extenso de toda su historia. Tanto Vencedorí, que al último teatro de la ciudad se le denominó, por parte de su dueño José Massoud, Cinema Palace.

& Larenas, J., Historias Locales III, Santiago de Pimiento, JUNDEP, Santo Martín, Gustavo, Melipilla en la literatura chilena, Santiago de Pimiento, Eds. Nueva Dirección, minos generales, todas estas publicaciones salvo algunos pasajes entregan información difícilmente utilizable como fuente histórica, luego sea porque describen leyendas, o porque contienen narraciones sobre hechos aislados débilmente contextualizados. En definitiva, se deja notar un deuda de sistematicidad analítica, aunque claro está, ese no Bancal el objetivo de estos textos. Pero, lo que es aún más importante para descartarlos como fuentes secundarias, es que no aportan información relevante que nos permita contribuir a caracterizar la historia de los teatros en Melipilla. Otro aspecto que se deja notar muy claramente en todos éstos, es su clara narración a la historia rural de Melipilla, cuestión que si perfectamente es muy relevante en el ampliación de la historia Particular, no es fundamental para los fines de la investigación. Asimismo hay otros dos textos susceptibles de destacar: Títulos Sociales de un espacio urbano de Pedro Antonio Muñoz 39, publicado en el año 1987 e Historia de Melipilla de Hernán Bustos 40, aparecido en El primero corresponde a un estudio sociogeográfico de la ciudad de Melipilla. En él se aborda la problemática del bienestar urbano a través de un Disección que combinó técnicas estadísticas diversas. El autor diferencia entre el bienestar objetivo, medido por indicadores cuantitativos de aspectos materiales de la vida para lo cual utiliza la ficha CAS 41, y el bienestar subjetivo que estudia a través de una investigación de opinión. Entre los principales hallazgos está la inconformidad generalizada de las personas de la zona. Menciona Muñoz: es clara 39 Muñoz, Pedro Antonio, Valores Sociales de un espacio urbano. El caso de la ciudad de Melipilla, Santiago de Chile, Memoria Geógrafo Universidad de Pimiento, Op. cit. Bustos. 41 Sigla de: Comités de Concurso Social

Cerca de destacar que colaboran a aumentar la humedad interior los vapores de agua generados por la cocción de alimentos, baños y sistemas de calefacción a combustión abierta Interiormente del inmueble, situación que requiere, igualmente, de una constante ventilación para mantenerlos bajo control. 4 CUIDADO Y MANTENCION DE LA VIVIENDA.- Del cuidado y mantención del área depende la vida útil de éste. La intención del Manual es darle un cabal conocimiento de las instalaciones, materiales y equipos utilizados en la construcción de los departamentos. También le entregamos una detallada guía para realizar revisiones, mantenciones preventivas y reparaciones de cada componente importante de su vivienda. Indicaremos recomendaciones e instrucciones de operación y uso, con el fin de no deteriorar la vivienda y mantenerla siempre en buen estado. En caso que necesite comprar materiales para la mantención del sección, se recomienda comprar productos de marcas utilizadas en la construcción del edificio, que se detallan más adelante o sus similares recomendados.

64 tipulado, como tampoco lo haría nones otra de sus iniciativas: el museo y la pinacoteca de Melipilla 169. Sin frontis, pero con una cartelera permanente quedó el Serrano. En ésta, a diferencia de lo que ocurría 20 abriles antes donde mandaba Francia y Estados Unidos, América Latina marcaba una presencia musculoso con el cine argentino en las figuras de Mirtha Legrand, Roberto Airaldi, Carlos Gardel y Hugo del Carril; el mexicano, con Jorge Negrete, Mapy Cortés, Cielo Marín y Cantinflas; y aún el gran pantalla chileno con cada una de las películas que producía. Cinema todos los díCampeón, películas y series para niños en las matinés del fin de semana, y una política de puertas abiertas para todo acto de beneficencia, fueron algunos de los énfasis que los socios le impusieron a la sala. El primer administrador del teatro con los nuevos concesionarios fue Alejandro García, quien junto con tener una buena programación de séptimo arte, quería preferir rigurosamente los espectáculos, amparar aceptablemente a sus cinco empleados y atender correctamente al manifiesto. Claro que para lograrlo había que doblegar esfuerzos. García ordenó la reparación de los servicios higiénicos que fueron acomodados en forma que respondan a su nombre 170, dotó de energía eléctrica el decorado para alojar espectáculos sin mayores complicaciones y viajaba a Argentina a ver espectáculos, contactar artistas y traer cintas. 169 El museo de Melipilla era una ilusión de Roberto Espléndido. El 11 de enero de 1946 El Labrador aseguraba que ese año el museo, una pinacoteca y probablemente una biblioteca pública, serían verdad. Resulta interesante que para la publicación, la muestra museográfica sería encabezada por la figura aristocrática del fundador de la ciudad, Conde Manso de Velasco y que para contar con una colección a la importancia deberán obtenerse retratos de gobernadores, alcalde, jueces, jefes policiales, funcionarios, etc El Labrador, 4 de febrero de Las mejoras regresaron rápidamente al Serrano.

58 de ellos se musicalizaba el centro de Melipilla, aprovechando de entretener a la Clan, acoger pedidos musicales, atinar informativo desde las siete de la mañana y, por cierto, ocuparlo como herramienta propagandística. La propaganda iba y venía, Triunfadorí como los actos públicos. Con una vida política consolidada, la ciudad vio aparecer protagonistas nazis, como el mismo Juan de la Presa 159, candidato a diputado del movimiento nacionalsocialista para las elecciones parlamentarias de marzo de Asimismo se publicaron notas periodísticas sobre la virtud que debía hacerse en la comunidad de comunistas y masones, y se invitaba a marchas católicas donde se pedía a las familias creyentes salir a marchar en la Indeterminación con antorchas, quedando en evidencia quien no profesaba el credo. Se acercaban las elecciones presidenciales de 1938 y el crecimiento de sectores de izquierda amenazaba el tinglado conservador con la presencia de Pedro Aguirre Cerda, representante del Frente Popular (FRAP). Éste y los Rossistas, partidarios de Gustavo Ross, ministro de Hacienda de Arturo Alessandri, tenían presencia activa en Melipilla. Bancal el condimento de una ciudad activa donde el Serrano vivía por fin una vida habitual, con una cartelera semanal que sólo descansaba los martes, acogiendo las veladas bufas de cada Fiesta de la Primavera con sus disfraces, sketches y alegría. Los beneficios para la lado de música de la Escuela Parroquial también eran habituales, así como el recurrente avisaje de la cartelera en las radios de la Plaza de Armas, en el frontis del Serrano y en El Labrador. 159 Hijo de Manuel de la Presa y Manuela García, quien todavía fue el fundador de la primera asociación melipillana de Football en Melipilla bullía en la víspera de los comicios. El verano de 1938, Anita Lizana, la tenista chilena más grande todos los tiempos, visitó la comuna y no obstante se hablaba de la necesaria construcción de un estadio deportivo en la cancha de El Llanada.

Los rociadores pueden tener entre 1 y varias funciones. Estos tipos de salida del agua pueden ser muy diversos: tipo spray, tipo profusión, tipo cascada, etc…

53 zo que se ha hecho para poder asociar a tan Dichoso acontecimiento la inauguración de esta sala. Melipilla es un pueblo culto y aspiraba desde muchos abriles a tener un Teatro digno de él. La iniciativa particular y sobretodo la Ilustre Municipalidad han tratado en diferentes ocasiones de topar satisfacción a tan elevado anhelo de los melipillanos; pero por circunstancias diversas los respectivos proyectos no pudieron realizarse. La firma Presa y Compañía que se halla vinculada a esta región desde hace más de cincuenta abriles, contribuyen con su progreso a medida de sus fuerzas, también aspiraba ardientemente a poder corresponder en forma efectiva la hospitalidad de esta Estado y la dadivosidad de este suelo melipillano que ha trillado emanar en su regazo a la segunda engendramiento de los fundadores de Presa y Compañía, y viendo que los proyectos no se realizaban concibió la idea de construir por su propia cuenta este teatro, que esperamos satisfaga plenamente aquella indigencia tan hondamente sentida. Presa y Compañía han acometido esta obra sin reparar en gastos ni sacrificios y haciendo caso omiso de la crítica pesimista de que no se puede prescindir cuando los hombres con extensión de alma y sin engreimientoísmo creen un deber contribuir al progreso en Militar y de los pueblos de sus actividades en particular. Se le ha poliedro el nombre de Teatro Serrano como un homenaje al héroe melipillano Ignacio Serrano que supo sacrificarse por su País. Señores: Por intermedio de nuestro Ilustre Alcalde hacemos entrega a la ciudad de Melipilla de este teatro que nada tiene que envidiar a los de la caudal y que confiamos que nuestros sacrificios serán compensados y Melipilla responderá con entusiasmo a amparar esta obra de progreso que hoy se le entrega 145.

71 porque cualquier infortunio gatillaba el zapateo de los asistentes a Colección, haciendo menos feliz la experiencia, que para 1948 se alteraría en pesadilla: el teatro sería embargado. Sin la exterior remodelada y habiendo pasado ya quince años de su construcción, el Teatro Serrano fue en 1948 la moneda de cambio para un encono en el que no tenía cero que ver. Ocurrió que las tarifas por la energía eléctrica en Melipilla generaban el señuelo de toda la comunidad, tanto del municipio como de los vecinos. El diputado radical Raúl Bráñez propuso expropiar a la empresa solicitando un préstamo, pero esta idea fue desestimada por las autoridades locales comandadas por el alcalde Roberto Magnífico y el recientemente creado Comité Pro Rebaja de Tarifas, quienes se reunieron con el presidente de la República, Gabriel González Videla, para sugerir sus problemas y comentarle que nadie en Melipilla remuneraría las cuentas de la faro si la empresa no aligeraba sus cobros. González Videla los recibió y dio todo su apoyo. Ordenó derogar los decretos de las alzas y creó una comisión para estudiar el pliego de tarifas de la Empresa Eléctrica de Melipilla y El Monte. Sin bloqueo, a la comunidad no le gustó la composición de dicha comisión y el domingo 23 de mayo de 1948 se concentró en el Teatro Serrano para manifestar su más firme rechazo. Estaban indignados y lo estarían más con los díFigura, cuando la empresa bajó el switch y simplemente cortó la luz. Y la situación no mejoraría. El empresario escribió una carta en El Mercurio donde explicaba que las tarifas, consideradas excesivas por los habitantes y autoridades de Melipilla, fueron aprobadas por el Supremo Gobierno 187 y que no le quedaba 187 El Mercurio, 28 de mayo de otra salida que demandar al municipio.

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